La mañana de este martes, un sismo de magnitud 4.1 remeció la región Áncash, generando alarma entre los habitantes de la costa norte del país. El movimiento telúrico fue registrado a las 7:22 a. m., según el reporte oficial emitido por el Instituto Geofísico del Perú (IGP).
El epicentro del temblor se localizó a 73 kilómetros al oeste de la ciudad de Chimbote, en la provincia del Santa, con una profundidad de 48 kilómetros. Esta característica geológica influyó en la percepción del sismo, que fue sentido con mayor intensidad en las zonas costeras, aunque sin causar mayores estragos.
Este evento sísmico ocurre apenas tres días después del fuerte temblor de magnitud 6.0 que sacudió la misma región el pasado sábado 27 de diciembre. La cercanía temporal entre ambos movimientos ha generado preocupación entre la población y ha llevado a las autoridades a reforzar el monitoreo ante la posibilidad de réplicas o nuevos eventos sísmicos.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) informó que, tras las primeras evaluaciones realizadas en las zonas cercanas al epicentro, no se han reportado daños personales ni materiales. No obstante, las unidades de Gestión de Riesgo de Desastres continúan desplegadas en diversos puntos de la costa ancashina para verificar el estado de las infraestructuras, especialmente aquellas consideradas vulnerables.
Las autoridades recordaron que el Perú se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica que concentra aproximadamente el 85 % de los movimientos telúricos del planeta. Esta condición geográfica exige una constante preparación y conciencia ciudadana frente a posibles emergencias.
En ese sentido, se exhorta a la población a mantener la calma, revisar sus planes de evacuación y tener lista una mochila de emergencia con artículos básicos como agua, alimentos no perecibles, linterna, radio, documentos personales y botiquín de primeros auxilios. Asimismo, se recomienda identificar las zonas seguras dentro y fuera del hogar, así como participar en simulacros organizados por las autoridades locales.
El IGP y el Indeci continúan monitoreando la actividad sísmica en la región y reiteran su compromiso con la seguridad de la ciudadanía.

