Rusia y Ucrania iniciaron durante la madrugada de este martes una tregua en un sector estratégico del frente sur con el objetivo de facilitar la evacuación de la población civil que aún permanece en la localidad de Oleshki, actualmente bajo ocupación rusa.
De acuerdo con lo informado por David Arajamia, jefe del grupo parlamentario del partido oficialista Servidor del Pueblo, la medida de cese al fuego se extenderá, en principio, hasta las 22:59 hora local (20:59 GMT) del próximo 1 de noviembre.
«Es la mayor desescalada desde 2022», afirmó Arajamia a través de su canal oficial de Telegram, haciendo referencia al periodo iniciado con la invasión a gran escala del territorio ucraniano. El parlamentario precisó además que la tregua se está cumpliendo de manera efectiva en «el sector más extenso» de la franja sur de combate.
Arajamia, quien además forma parte de la delegación negociadora en las conversaciones de paz promovidas junto a representantes de Estados Unidos y Rusia, destacó la relevancia del acuerdo para el futuro del conflicto: «Todos los esfuerzos de desescalada como este nos acercan a la muy esperada paz en Ucrania».
La medida busca mitigar la grave situación humanitaria en la zona. Según reportes difundidos a principios de este mes por la Defensoría del Pueblo de Ucrania, en Oleshki y sus áreas periféricas permanecían entre 2.000 y 3.000 personas en condiciones de alta vulnerabilidad, enfrentando severas dificultades para el acceso a alimentos y medicinas debido a la intensidad de los enfrentamientos y las restricciones logísticas en la zona.

