CARACAS. Tras la histórica sanción de la Ley para el Fomento y la Promoción del Cacao Venezolano en la Asamblea Nacional, el Movimiento Venezolano de Cacaoteros y Chocolateros (MVCC), liderado por su coordinadora nacional Leudys González, emitió un enérgico manifiesto público para fijar posición y celebrar lo que catalogan como una «conquista histórica» nacida de las bases.
A través del documento titulado «Declaración del Movimiento Venezolano de Cacaoteros y Chocolateros ante la aprobación de la Ley para el Fomento y Protección del Cacao», la organización —que agrupa a productores, artesanos y defensores de la agroecología de todo el país— recordó que este logro no es un hecho aislado, sino el resultado de décadas de lucha.
«Esta ley no llegó por generosidad espontánea. Es fruto de la constancia de nuestros productores, jóvenes emprendedores y líderes campesinos que dieron su tiempo por defender el cacao venezolano», reza el manifiesto.
Las verdaderas luchas detrás de cada artículo
El MVCC enfatizó que el cacao en Venezuela no es un simple producto de exportación, sino «memoria viva de nuestros pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos» que abarca desde la Sierra de Perijá hasta Paria, y desde la Costa Norte hasta el Amazonas.
El movimiento recordó los años de sacrificios que pavimentaron el camino hacia este instrumento jurídico, destacando:
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Movilizaciones constantes en los pueblos cacaoteros en demanda de precios justos y créditos accesibles.
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Denuncias en foros y consultas populares sobre el abandono de las haciendas comunales.
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Resistencia frente a corporaciones transnacionales que pretendían comprar el grano por debajo de su costo real.
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El renacimiento del chocolate de origen, impulsado a pulmón y por manos de artesanos independientes.
Grandes victorias contempladas en la normativa
El gremio celebró que el texto final de la ley recogiera sus banderas históricas de lucha, logrando blindar aspectos jurídicos de vital importancia:
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Protección del Cacao Criollo: Salvaguarda legal de las variedades autóctonas venezolanas.
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Inclusión Justa: Apoyo directo y prioritario al pequeño productor y al artesano sobre las grandes industrias.
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Sello Internacional: La creación de la certificación de origen «Cacao de Venezuela» como garantía de calidad mundial.
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Soberanía Alimentaria: La obligación del Estado de priorizar el cacao nacional en los programas de alimentación pública.
Una exigencia clara: Vigilancia Popular
Pese a la celebración, el MVCC fue tajante al señalar que el trabajo apenas comienza. Hicieron un llamado nacional a ejercer la contraloría social para evitar que el texto se convierta en una «ley de papel». Exigen que se le asigne el presupuesto correspondiente, contando siempre con la participación protagónica de las organizaciones cacaoteras.
El manifiesto concluye con un profundo agradecimiento a los técnicos, diputados aliados y, especialmente, a cada trabajador de la tierra que «nunca dejó de sembrar, fermentar, tostar y soñar».
Con la emblemática consigna «¡Sin cacao no hay chocolate!», el MVCC sella su compromiso en Caracas, a los 11 días del mes de junio de 2026, decretando el inicio de la verdadera soberanía cacaotera del país.


