La joven Angelina Rivas, de 18 años, se ha convertido en la representante de Miranda en el certamen Miss Cacao Venezolano, llevando consigo la fuerza de sus raíces y el orgullo de un estado que ha sido clave en la historia cacaotera del país. Con palabras llenas de autenticidad, Angelina afirma: “No hay nada más poderoso que sentirte en armonía contigo misma. Cada paso que doy está guiado por mi energía, por la fuerza de mis raíces y por la confianza de saber quién soy. Ser mujer de Miranda es llevar el alma llena de historia, belleza y movimiento. Hoy no busco brillar… dejo que mi esencia lo haga por mí”.
Miranda, y en particular la zona de Barlovento, es reconocida por su producción de cacao de alta calidad, un fruto que ha dado sustento a generaciones y que se ha convertido en símbolo de identidad cultural y económica. Representar a esta región es para Angelina un compromiso con su gente y con la tradición que ha posicionado al cacao venezolano como uno de los mejores del mundo.

En el marco del Chocolate Fashion Show, Angelina Rivas presentó la creación titulada “Diosa del Oro Marrón”, diseñada por el reconocido Rodolfo Ibarra. Esta pieza de alta costura canaliza la opulencia del cacao venezolano, fusionando la estética fluida del chocolate fundido con la riqueza escultórica de los bombones. El resultado es un traje que proyecta poder y sofisticación, evocando la nobleza del cacao y la elegancia de la mujer venezolana.
El certamen Miss Cacao y el Chocolate Fashion Show se consolidan como plataformas que integran moda, cultura y tradición, ofreciendo al público una experiencia única donde la belleza femenina se entrelaza con el aroma y la historia del cacao. La participación de Angelina Rivas reafirma el compromiso de las nuevas generaciones con la promoción de este fruto, que no solo es un producto agrícola, sino también un símbolo de resiliencia, identidad y orgullo nacional.
Con su elegancia y mensaje inspirador, Angelina invita a todos a valorar el cacao como parte fundamental de nuestras raíces y a reconocer en él la dulzura y la fuerza que proyectan a Venezuela hacia el futuro.


