Guatire – En un ambiente de profunda fe y recogimiento, la Plaza 24 de Julio de Guatire se convirtió en el escenario del inicio de la noche más santa del año: la Vigilia Pascual. La celebración, que marca el triunfo de la vida sobre la muerte, transformó la expectativa de los fieles en una alegría desbordante que colmó los espacios del casco central.
La Luz que disipa las tinieblas.
La liturgia dio inicio con la bendición del Fuego Nuevo, rito ancestral que simboliza a Cristo como la luz del mundo. Tras el encendido, la procesión encabezada por el Cirio Pascual guio a la feligresía hacia el interior del templo parroquial. En un primer momento, el recinto permaneció a oscuras y en silencio, representando el estado del mundo sin la presencia del Salvador, hasta que la luz del cirio —representación viva de Cristo Resucitado— iluminó cada rincón del sagrado espacio.
Nuevos miembros para la comunidad cristiana.
Uno de los momentos más significativos de la noche fue la celebración del sacramento del bautismo. En esta ocasión, la Santa Madre Iglesia dio la bienvenida a dos nuevos neocatecúmenos, quienes fueron incorporados formalmente a la comunidad eclesial bajo el júbilo de los presentes, reafirmando el carácter renovador de esta festividad.
Catequesis visual en las calles.
Hacia el cierre de la Eucaristía, la solemnidad dio paso a la celebración festiva con la entrada de la imagen de Jesús Resucitado. Este encuentro representa una poderosa catequesis visual para el pueblo guatireño.
Se espera que este Domingo de Resurrección, la imagen recorra las principales calles y sectores de Guatire, llevando un mensaje de victoria y paz a todos los hogares en el cierre de la Semana Santa 2026.
Nota de prensa:
Erikson Ysturiz
Pastoral de la comunicación.
Parroquia Santa Cruz de Pacairigua Guatire.

