La presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la puesta en marcha de un plan de 100 días para la convivencia y la paz, invitando a todos los venezolanos y venezolanas de bien a sumarse a esta iniciativa.
Rodríguez explicó que la primera tarea de este programa será el mapeo de la violencia y del odio político, económico y social presentes en el país. “Hay que hacer un arqueo, ver dónde estamos en las comunidades, dónde está la paz, los jueces de paz y la justicia vecinal”, afirmó, subrayando la importancia de identificar los espacios de conflicto y de reconciliación.
La mandataria recordó que Venezuela enfrenta desde 2015 una agresión económica externa sin precedentes, marcada por la imposición de medidas coercitivas unilaterales. Estas sanciones, calificadas por Rodríguez como ilegítimas e ilícitas, han generado un fuerte impacto en la vida económica nacional y han dejado profundas heridas sociales en la población.
En este contexto, insistió en que el mapeo inicial permitirá comprender la magnitud de los daños y orientar políticas públicas hacia la reconstrucción del tejido social.
Asimismo, Rodríguez exhortó al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en su condición de presidente del Consejo de Soberanía y Paz de Venezuela, a convocar de inmediato un encuentro con todos los sectores políticos del país. Subrayó que este diálogo debe incluir tanto a sectores coincidentes como divergentes, opositores y oficialistas, con el objetivo de alcanzar resultados concretos e inmediatos.
Finalmente, enfatizó que el proceso debe ser un diálogo político venezolano, libre de imposiciones externas. “Ni desde Washington, ni desde Bogotá, ni desde Madrid. Debe ser un diálogo nacionalizado, nacido de la voluntad del pueblo venezolano”, concluyó.

