La grave situación que atraviesa el sector pesquero en el estado Sucre continúa generando alarma entre trabajadores y representantes gremiales. Más del 95% de la flota pesquera permanece paralizada desde el año 2024, lo que ha afectado de manera directa el sustento de más de 2.000 trabajadores del mar y sus familias, quienes dependen de esta actividad para sobrevivir.
Pescadores y dueños de embarcaciones denunciaron que Sucre se ha convertido en la entidad más perjudicada del país, al cumplir 14 meses sin realizar sus faenas habituales. La paralización ha impactado no solo la economía regional, sino también la producción y distribución de alimentos derivados de la pesca, fundamentales para la dieta de miles de venezolanos.
Henry Sánchez, presidente del Sindicato de Pescadores Industriales del estado Sucre, hizo un llamado al ministro del Poder Popular de Pesca y Acuicultura, Juan Carlos Loyo, para que atienda de manera urgente la crisis que atraviesa el gremio. “Aquí hay muchos padres de familia pasando necesidad. Queremos trabajar, estamos pidiendo el derecho al trabajo”, expresó Sánchez, subrayando la desesperación de quienes dependen de la pesca como única fuente de ingresos.
Por su parte, Salvador Pessanisi, presidente de la Asociación de Armadores, destacó que la gobernadora del estado Sucre, Johanna Carrillo, debe asumir un rol protagónico en la búsqueda de soluciones, liderando las gestiones ante el Ejecutivo nacional para lograr la reactivación de la flota pesquera.
La crisis pesquera en Sucre refleja la urgencia de establecer políticas efectivas que permitan recuperar la actividad productiva y garantizar el bienestar de miles de familias. Los trabajadores del mar insisten en que la reactivación de la flota es vital para preservar la economía regional y la seguridad alimentaria del país.

