El levantamiento de infraestructura en la orilla impide el desove de especies en peligro, como la tortuga Laúd, y contraviene la normativa que protege los 80 metros de dominio público.
Una grave denuncia ambiental se ha encendido en el estado Nueva Esparta, específicamente en Playa Parguito, donde el crecimiento descontrolado de construcciones ilegales en la franja costera está causando un desplazamiento forzoso de las tortugas marinas, poniendo en jaque la biodiversidad de una de las zonas de anidación más importantes de Venezuela.
La alarma se intensificó tras un evento registrado el pasado 11 de febrero, cuando un ejemplar de tortuga Laúd (Dermochelys coriacea) —la especie de tortuga marina más grande del planeta— intentó desovar en la playa, pero se vio obligada a regresar al mar sin depositar sus huevos. Según reportes técnicos, el animal no encontró espacio físico suficiente para anidar debido a los obstáculos de cemento y edificaciones recientes que han invadido la arena.
Violación flagrante de la Ley El especialista ambiental, Carlos Alvarado, advirtió que esta ocupación del litoral no solo es un crimen ecológico, sino una violación directa al marco legal venezolano. Las obras vulneran el Decreto con Fuerza de Ley de Zonas Costeras (Gaceta Oficial N° 37.349), normativa que establece que la franja de terreno desde la línea de marea más alta hasta 80 metros tierra adentro es de dominio público.
La ley prohíbe explícitamente cualquier infraestructura que degrade el medio ambiente o disminuya el valor paisajístico. Sin embargo, en Playa Parguito, paredes y cimientos han sustituido a las dunas y zonas de anidación, bloqueando el ciclo reproductivo de la fauna.
Un ecosistema bajo asedio Además de la barrera física que impiden el paso de las tortugas, Alvarado señaló que la actividad humana desregulada ha creado un entorno hostil. Factores como la contaminación lumínica nocturna, el ruido constante, el tránsito de vehículos en la arena, la presencia de fauna doméstica sin control y la proliferación de plantas invasoras están desorientando a las especies y alterando el equilibrio natural.
«De no tomarse medidas inmediatas, no solo la tortuga Laúd desaparecerá de estas orillas, sino que colapsará todo el ecosistema marino-costero de Parguito», sentenció el experto.
Se hace un llamado urgente a las autoridades competentes, incluyendo al Ministerio de Ecosocialismo y autoridades regionales, para que apliquen las sanciones correspondientes, detengan la expansión urbana sobre la costa y ordenen la restitución del hábitat antes de que el daño sea irreversible.

