La coalición gobernante en Israel, encabezada por el partido Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu, lidera el escrutinio de las elecciones parlamentarias tras completarse el recuento de más del 60 % de los votos, según datos oficiales de la Comisión Electoral Central. Sin embargo, ni el bloque oficialista ni la oposición logran alcanzar por sí solos los 61 escaños necesarios para conformar una mayoría de Gobierno en la Knéset.
De acuerdo con el boletín parcial emitido por el organismo electoral, el Likud se proyecta como la fuerza con mayor representación en el parlamento —integrado por 120 diputados— al aspirar a 28 escaños. Con este resultado, la coalición de gobierno alcanza de momento 56 asientos en la cámara.
En segundo lugar se ubica la formación opositora Yashar, liderada por Gadi Eisenkot, que obtiene 21 escaños, sumando con ello 48 asientos para el bloque de oposición. Por su parte, la Lista Árabe Unida se posiciona como la tercera fuerza política del proceso al proyectar 16 escaños.
Con el avance del escrutinio respecto al primer corte del 50 %, la brecha entre el bloque gubernamental y la oposición se amplió de cinco a ocho escaños. Los comicios, celebrados el pasado 27 de octubre para elegir la 26.ª legislatura de la Knéset, dan inicio ahora a la fase de negociaciones institucionales.
Una vez oficializados los cómputos definitivos, el presidente de Israel convocará a consultas a los representantes de los partidos con representación parlamentaria. Posteriormente, encomendará la tarea de conformar el nuevo Gabinete al líder político que demuestre la capacidad de articular una coalición con el respaldo de al menos 61 legisladores, responsabilidad que habitualmente recae en el candidato de la lista más votada o en quien logre construir la alianza mayoritaria.

