En un contexto marcado por la volatilidad económica y la compleja arquitectura geopolítica, Cacaos Venezuela C.A. se posiciona como un referente de estabilidad y compromiso con el productor nacional. La empresa reconoce que las tensiones políticas y diplomáticas han debilitado al sector, generando aislamiento, percepción de riesgo y dificultades logísticas que afectan directamente la competitividad del cacao venezolano en los mercados internacionales.
La dependencia de la exportación, sumada a un consumo interno insuficiente, ha convertido al agricultor en la principal víctima de un sistema que lo expone a la incertidumbre y lo obliga a enfrentar descuentos injustos en mercados secundarios. A esta realidad se añade la llamada “Parálisis de Enero”, fenómeno que históricamente detiene la compra de cacao durante la primera quincena del año y que provoca un vacío financiero aprovechado por intermediarios para hundir los precios, dejando al productor sin flujo de caja y convertido en financiador involuntario de una cadena que se queda con sus ganancias.
Ante este panorama, Cacaos Venezuela C.A. plantea una estrategia integral que busca eliminar la intermediación parasitaria, fomentar la soberanía tecnológica y garantizar que el productor pueda negociar desde la fuerza y no desde la necesidad. La organización convoca además al Primer Diplomado del Negocio del Cacao y su Industria, que se celebrará del 11 al 14 de marzo de 2026, con el objetivo de dotar a los cacaoteros de herramientas para comprender la dinámica de los mercados, gestionar su propia logística de exportación y defender el valor de su producto frente a cualquier escenario político.
“El cacao es nuestra mejor carta de presentación, pero no puede seguir siendo rehén de las tensiones políticas”, afirmó la dirección de la empresa. Con este mensaje, Cacaos Venezuela C.A. reafirma su compromiso de rescatar al sector y convertir al productor en protagonista de su propio destino.

