Santa Bárbara de Tapirín (Estado Monagas) – En un despliegue de fe que entrelaza la historia viva con la devoción popular, el municipio Santa Bárbara se convirtió en el epicentro de la espiritualidad monaguense durante la reciente celebración del Viacrucis Viviente.
Bajo la luz de una luna llena resplandeciente, cientos de fieles y visitantes recorrieron las calles del pueblo, transformadas para la ocasión en un escenario natural donde se revivieron los momentos cumbre del calvario de Jesús. La atmósfera, cargada de solemnidad, permitió que la comunidad se sumergiera en un espacio de profunda reflexión y recogimiento.
La representación, que destaca por su realismo y el compromiso de los actores locales, alcanzó su punto máximo con una impactante recreación de la crucifixión. En medio del silencio de la noche y el amparo de la oscuridad, la puesta en escena no solo reafirmó la vigencia de las tradiciones religiosas de la zona, sino que consolidó a Santa Bárbara de Tapirín como un destino clave para el turismo religioso en el oriente del país.
«Esta no es solo una representación teatral; es el corazón de nuestro pueblo latiendo en cada estación», comentaron asistentes conmovidos por la emotividad del evento.
Con este acto, Santa Bárbara demuestra una vez más que su riqueza no reside solo en su paisaje, sino en la fuerza de sus tradiciones que mantienen viva la identidad del estado Monagas.




