La joven Natalia Centeno, de 22 años, inicia con entusiasmo su camino rumbo al concurso más dulce del país: el Reinado del Cacao Venezolano. Orgullosa de representar a su tierra natal, Monagas, Natalia expresa: “Estoy orgullosa de representar a mi tierra llena de color y tradición. Acompáñenme a vivir este sueño llamado Reina del Cacao Venezolano”.
Monagas es un estado emblemático en la historia cacaotera de Venezuela. Allí se encuentra Caripito, reconocido por su cacao con indicación geográfica protegida, símbolo de excelencia y calidad. Además, es cuna del famoso chocolate Guinness de Venezuela, el “Chocopito”, que ha dado prestigio internacional a la región y reafirma el valor de su producción. Representar a Monagas en este certamen es para Natalia un compromiso con su gente y con la tradición que ha convertido al cacao en un verdadero patrimonio cultural y económico.

En el marco del Chocolate Fashion Show, Natalia Centeno presentó la creación titulada “Xochiquétza”, un diseño inspirado en las tradiciones ancestrales que rinden homenaje al cacao como “Alimento de los dioses”. La pieza encarna a Xochiquétza, la Diosa Protectora del Cacao, símbolo de dulzura y poder. El traje refleja la fuerza espiritual que protege los sembradíos frente a plagas, hongos, insectos y enfermedades que amenazan la cosecha. Con un manto místico, la Diosa se convierte en guardiana de cada fruto, evocando la resiliencia y la vitalidad de la tierra monaguense.
El certamen Miss Cacao y el Chocolate Fashion Show se consolidan como espacios donde la moda, la cultura y la tradición se entrelazan para rendir homenaje al cacao venezolano, reconocido mundialmente por su calidad y sabor. La participación de Natalia Centeno reafirma el compromiso de las nuevas generaciones con la promoción de este fruto, que no solo es un producto agrícola, sino también un símbolo de identidad, resistencia y orgullo nacional.
Con su elegancia y mensaje inspirador, Natalia invita a todos a valorar el cacao como parte fundamental de nuestras raíces y a reconocer en él la dulzura que une a Venezuela con el mundo.


