La joven Homery Márquez, de 18 años, se ha convertido en la representante de Mérida en el certamen Miss Cacao Venezolano, llevando consigo la esencia de una tierra que combina tradición agrícola, belleza natural y cultura ancestral. Con palabras llenas de sensibilidad, Homery expresa: “Si alguna vez has sentido el aroma del cacao recién tostado o has escuchado el susurro de las montañas al amanecer… entonces ya conoces un pedacito de mí. Hoy te invito a caminar conmigo, a celebrar el trabajo de quienes cultivan cada grano y a descubrir la dulzura que nace de nuestras raíces”.
Su participación en el concurso es un homenaje a la gente merideña, a sus tradiciones y al esfuerzo de las familias que han hecho del cacao un símbolo de identidad y sustento. Para Homery, cada paso en esta travesía como Miss Cacao Mérida honra la tierra fértil de su estado y el legado cultural que se transmite de generación en generación.

En el marco del Chocolate Fashion Show, Homery presentó la creación titulada “Guardiana del Cacao”, un traje que representa la flor del cacao en los cultivos de Mérida: delicada y poderosa, símbolo de paciencia y esperanza. La pieza rinde tributo al trabajo agrícola, a la espera constante de la cosecha y a la belleza que surge de lo natural. Las hojas del diseño reflejan los colores del cacao, con un tono rojizo que evoca la concha del fruto y su vitalidad, creando una imagen que conecta lo estético con lo simbólico.
El certamen Reina del Cacao Venezolano con su Chocolate Fashion Show se consolida como espacio donde la moda, la cultura y la tradición se entrelazan para rendir homenaje al cacao venezolano, reconocido mundialmente por su calidad y sabor. La participación de Homery Márquez reafirma el compromiso de las nuevas generaciones con la promoción de este fruto, que no solo es un producto agrícola, sino también un símbolo de resiliencia, identidad y orgullo nacional.
Con su elegancia y mensaje inspirador, Homery invita a todos a valorar el cacao como parte fundamental de nuestras raíces y a reconocer en él la dulzura que une a Venezuela con el mundo.


