La región del Bío Bío enfrenta una de las tragedias más devastadoras de los últimos años. Una vista aérea difundida por medios nacionales mostró la magnitud de la destrucción en Punta de Parra, comuna de Tomé, luego de los incendios forestales que arrasaron gran parte de la localidad.
De acuerdo con las autoridades, entre el 80% y el 100% de las viviendas fueron consumidas por las llamas, dejando un escenario de pérdida total. Se estima que más de 253 casas quedaron destruidas y cerca de 5.000 hectáreas fueron afectadas, lo que evidencia la fuerza y rapidez con la que se propagó el fuego.
La emergencia también cobró la vida de un dirigente vecinal de aproximadamente 50 años, quien no logró escapar a tiempo. Además de las viviendas, el balneario turístico, sectores residenciales y la escuela inaugurada en 2025 fueron completamente arrasados, dejando a la comunidad sin espacios fundamentales para la vida social, educativa y económica.
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno decretó estado de catástrofe en Ñuble y Biobío, medida que busca reforzar el despliegue de recursos y la coordinación de equipos de emergencia. Brigadistas, bomberos y efectivos de las Fuerzas Armadas trabajan en la zona para controlar los focos activos y asistir a las familias damnificadas.
La destrucción en Punta de Parra refleja la vulnerabilidad de las comunidades frente a los incendios forestales, intensificados por las condiciones climáticas extremas. Las autoridades han señalado que se iniciarán planes de reconstrucción y apoyo social, mientras organizaciones civiles y vecinos se movilizan para brindar ayuda inmediata a quienes lo perdieron todo.
La tragedia deja en evidencia la necesidad urgente de fortalecer la prevención y la respuesta ante desastres naturales en Chile.

