Un reporte internacional señala que la administración estadounidense ha privilegiado el contacto con la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, debido a su conocimiento directo de la gestión estatal y, en particular, del área energética. En este contexto, el presidente Donald Trump confirmó que su gobierno mantiene canales de comunicación con Rodríguez, a quien identificó como interlocutora válida en el escenario político actual.
Durante una rueda de prensa, Trump descartó a la dirigente opositora María Corina Machado como opción de liderazgo, afirmando que “no cuenta con el apoyo ni el respeto de la población”. El mandatario aseguró además que no ha sostenido contactos con Machado tras los recientes acontecimientos en el país.
En contraste, el presidente estadounidense destacó conversaciones recientes con Rodríguez, en las que se abordaron temas vinculados a la estabilidad y al futuro inmediato de Venezuela. “Es una mujer muy preparada”, afirmó, subrayando su rol en áreas estratégicas como la industria petrolera.
Este respaldo marca un giro en la narrativa internacional sobre Venezuela, situando a Rodríguez como figura central en el diálogo político y en la gestión de sectores clave. Su papel dentro del chavismo y su responsabilidad en el área energética refuerzan la atención de Washington en su capacidad de interlocución en un momento de alta tensión institucional.

