La marcha, bajo el lema “Bolivia No Se Vende”, partirá desde Calamarca, localidad cercana a La Paz, y busca llegar a la sede de Gobierno antes del encuentro previsto entre representantes sindicales y autoridades nacionales el lunes.
Según informes locales, la medida forma parte de una estrategia de escalada de protestas que se iniciará el 19 de diciembre, tras la promulgación del decreto . “El objetivo es radicalizar las medidas, para que el Gobierno derogue el decreto”, declaró el dirigente fabril Mario Segundo al confirmar la convocatoria.
El paro abarca también los días lunes y martes, con la consigna de paralizar el país en su conjunto. La COB emitió un instructivo de carácter obligatorio que establece la participación obligatoria de todas las bases afiliadas, bajo la advertencia de que “la inobservancia será evaluada en las instancias orgánicas correspondientes”. El documento resalta que la movilización debe desarrollarse con “una presencia disciplinada y combativa, conforme a los principios históricos del movimiento obrero boliviano”.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, afirmó que las movilizaciones “son reivindicativas y buscan cuidar el futuro de nuestros hijos y nietos”. Responsabilizó al Ejecutivo por la radicalización de las acciones de protesta, subrayando que «este decreto pone en venta el país. La historia nos juzgará si no le ponemos un alto a este Gobierno que está rifando nuestro país».
“El Gobierno está empezando a amedrentar, a intimidar, a sacarnos de los alojamientos de manera dictatorial, sembrando el caos, el terror, la intimidación al mejor estilo de la dictadura», dijo y añadió: “Denunciamos ante el pueblo boliviano y la comunidad internacional que está existiendo la persecución política”.
Por su parte, el Gobierno reactivó el viernes una propuesta de diálogo con la COB y la FSTMB mediante “mesas técnicas”. El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, confirmó que el Ejecutivo mantiene conversaciones sectoriales con los movilizados, quienes este jueves 2 de enero cumplen dos semanas de protestas continuas.

