«Vamos a construir una base en la Luna», escribió al día siguiente el jefe de la agencia en su cuenta de X, una declaración que el director ejecutivo de SpaceX, Elon Musk, celebró con un lacónico «genial».
Isaacman (empresario, exastronauta civil y aliado cercano de Musk) subrayó que el renovado compromiso de Trump con la exploración lunar es esencial para desbloquear el potencial económico del espacio. «Queremos tener la oportunidad de explorar y materializar el potencial científico, económico y de seguridad nacional en la Luna», explicó.
Tras la construcción de la base lunar, la NASA estudiará inversiones en energía nuclear espacial y propulsión nuclear para misiones más profundas en el sistema solar, añadió.
Presencia humana en la Luna y en Marte
La agencia espacial colabora actualmente con SpaceX, Blue Origin y Boeing en el programa Artemis, concebido para establecer una presencia humana sostenible en la Luna y preparar expediciones tripuladas a Marte.
Isaacman señaló que Artemis II, el primer vuelo de prueba con tripulación del cohete Space Launch System y la nave Orion, despegará en un futuro próximo, seguido por Artemis III, para el cual SpaceX desarrolla el sistema de alunizaje.
Tanto SpaceX como Blue Origin están perfeccionando cohetes de gran capacidad con transferencia criogénica de propelente en órbita, tecnología que, según el administrador, permitirá viajes más frecuentes y difíciles entre la Tierra y la Luna.

