La joven Franyerlis Godoy, de 21 años, se presenta en el certamen más dulce de Venezuela con la emoción de representar a su tierra natal, el estado Trujillo. Con orgullo y sentimiento, expresa: “Venezuela es un tesoro. Trujillo es su corazón de chocolate. Si el cacao nos enseña a ser pacientes para ver la mejor cosecha, la vida nos enseña a ser fuertes para alcanzar los sueños. ¡Arriba mi Trujillo! ¡Arriba el Cacao Venezolano!”.
Trujillo, tierra fértil y de tradición agrícola, ha sido durante siglos un referente en la producción de cacao criollo, considerado una joya de la agricultura venezolana. Representar a este estado es para Franyerlis un compromiso con su gente y con la herencia ancestral que ha convertido al cacao en símbolo de identidad, resiliencia y orgullo nacional.

En el marco del Chocolate Fashion Show, Franyerlis Godoy presentó la creación titulada “La Mestiza de Oro”, un traje de fantasía que encarna a la Guardiana Ancestral del Cacao Venezolano. Con orgullo y el alma trujillana, la joven reina mostró una pieza que rinde homenaje vibrante al cacao criollo, desde su mística en la mazorca hasta su transformación en el más exquisito chocolate. El diseño encapsula el proceso del “grano de oro”, convirtiéndose en una verdadera armadura de orgullo que refleja la fuerza de la tradición mestiza y el compromiso de llevar el legado del cacao al sitial de honor.
El traje, con detalles que evocan la riqueza cultural y agrícola de Trujillo, proyecta poder, elegancia y respeto por la historia de quienes han dedicado su vida a cultivar este fruto. Cada elemento de “La Mestiza de Oro” simboliza la unión entre naturaleza, cultura y modernidad, reafirmando que el cacao no es solo un producto agrícola, sino también un emblema de identidad nacional.
El certamen Miss Cacao y el Chocolate Fashion Show se consolidan como espacios donde la moda, la cultura y la tradición se entrelazan para rendir tributo al cacao venezolano, reconocido mundialmente por su calidad y sabor. La participación de Franyerlis Godoy reafirma el compromiso de las nuevas generaciones con la promoción de este fruto y con la proyección internacional de Venezuela como tierra de cacao y chocolate.
Con su elegancia y mensaje inspirador, Franyerlis invita a todos a valorar el cacao como parte fundamental de nuestras raíces y a reconocer en él la dulzura que une a Venezuela con el mundo.


