Un grupo de nueve niños recibió la imposición de sus vestiduras litúrgicas para consagrarse oficialmente como monaguillos del Santuario Eucarístico Diocesano San Francisco de Paula, en la población de San Francisco de Yare, estado Miranda. El acto religioso formó parte de las actividades centrales para conmemorar el tricentenario del patronazgo del santo en los Valles del Tuy.
En el marco de la clausura del año jubilar, la venerada imagen de San Francisco de Paula estrenó una nueva aureola de orfebrería, pieza elaborada para simbolizar el sol y la virtud de la caridad característicos del fraile.
Durante la celebración eucarística, el rector del santuario, pbro. Robert González, destacó el valor espiritual de la ofrenda y explicó que la nueva joya representa el sol de la paz, la reconciliación y la justicia, haciendo un llamado a la comunidad a orientar sus vidas bajo los valores evangélicos.
«Hoy celebramos el tricentenario de nuestro querido Panchito y su imagen estrena la aureola que simboliza el sol y la caridad para el mundo. Pedimos que sea él quien nos ayude a tener un corazón entregado a Dios y a la Eucaristía», expresó el presbítero, resaltando el profundo arraigo que mantiene la devoción entre la feligresía yarense tras tres siglos de tradición.
El párroco exhortó a los creyentes a mantener la fe e invitó a la ciudadanía a acercarse a la localidad: «Visiten nuestro pueblo, conózcanlo y déjense amar por esta tierra yareña, que siempre recibe, acoge y tiene una casa presta para todos los que deseen venerar a nuestro santo patrono», instó.
El programa conmemorativo concluyó con un recorrido cívico ameno a cargo de la agrupación local Los Rucayare, seguido de la misa solemne, rendición de homenajes musicales, un espectáculo de fuegos artificiales en el atrio del templo y la procesión de la imagen por la ruta habitual de las carrozas.

