Tras la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, el mandatario estadounidense Donald Trump declaró este lunes 26 de octubre que, si bien mantiene una buena relación con el líder progresista, el proceso electoral dejó «una muy mala impresión» ante la comunidad internacional.
A pesar de haber expresado respaldo público al candidato conservador Flávio Bolsonaro durante la campaña, Trump aseguró ante los medios: «Yo no dirijo Brasil: dirijo EE. UU. Simplemente me parece que las elecciones… A ver, me cae bien Lula, me llevo muy bien con él».
Sin embargo, el líder norteamericano lanzó severas críticas hacia la logística de los comicios, cuestionando «la forma en la que se contabilizaron los votos» y la prórroga concedida por las autoridades electorales tras las peticiones de ambas campañas, un ajuste que calificó como «muy extraño». A contrapelo de sus previos apoyos políticos, Trump sostuvo que no se posicionó a favor de ningún bando, pero insistió en poner en duda la legitimidad del proceso al calificarlo, a su parecer, como «otra elección manipulada» que ofreció «una imagen terrible» al mundo. «Las elecciones tienen que ser indiscutibles, y a mí me pareció que se vieron muy mal», sentenció.
Por su parte, los datos definitivos del Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE), con el 100 % de las secciones totalizadas, confirmaron el triunfo de Lula da Silva con el 51,79 % de los sufragios (64.256.232 votos) frente al 48,21 % de Flávio Bolsonaro (59.826.041 votos), consolidando una ventaja de más de 4,3 millones de votos a favor del candidato progresista.
A pesar de la contundencia de las cifras respaldadas por el árbitro electoral, Flávio Bolsonaro desconoció los resultados oficiales y se negó a admitir su derrota. El aspirante conservador anunció que su equipo legal solicitará la anulación de la jornada bajo el argumento de que algunas casillas cerraron antes de hacerse extensiva la prórroga, sosteniendo que es «imposible reconocer el resultado de las elecciones», una postura asumida sin haber presentado pruebas formales sobre irregularidades en el cómputo final.

