La ministra para la Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, lideró una reunión estratégica de trabajo junto a especialistas de la firma internacional de ingeniería Miyamoto International, representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (Iesalc), con el propósito de acelerar el plan de rehabilitación de la infraestructura universitaria impactada por los recientes eventos sísmicos.
Durante la jornada, la titular de la cartera universitaria presentó formalmente el informe de Evaluación de Necesidades Post-Desastre (PDNA, por sus siglas en inglés), instrumento clave para trazar la hoja de ruta que permitirá recuperar los espacios educativos en el menor tiempo posible y bajo estándares de seguridad estructural.
El diagnóstico presentado por las autoridades identifica la afectación de 109 sedes universitarias distribuidas en siete estados priorizados del país. En total, los movimientos telúricos generaron daños en 1.023 aulas y 433 espacios especializados, registrándose 17 sedes con daños severos o colapso, 41 con daños intermedios y 51 con afectaciones leves.
Cabe destacar que el pasado 6 de julio se reanudaron las actividades académicas y administrativas en aquellas casas de estudio del país que no sufrieron compromisos estructurales tras los dos sismos registrados el 24 de junio.
Con esta alianza técnica entre el Gobierno Nacional y los organismos internacionales especializados, se busca agilizar las intervenciones físicas necesarias en los planteles lesionados, garantizando así la restitución progresiva de la labor académica y de investigación en condiciones óptimas para la comunidad universitaria.

