Durante el acto, la mandataria ofreció unas palabras en las que reivindicó la figura paterna como referente político y moral para su trayectoria personal y pública.
«Hoy conmemoramos y recordamos la siembra de Juan Antonio Rodríguez, un joven venezolano, dirigente estudiantil, un político íntegro, y sabemos que las personas trascienden cuando pasan las décadas y su pensamiento, su acción, su herencia, su legado continúa marcando rumbo», afirmó la presidenta.
La mandataria recordó que durante cincuenta años la familia ha mantenido viva esa memoria. «Cada año, durante 50 años, nos hemos congregado a llevarle una flor, pero cada día esa flor crece en nuestros corazones y en nuestra conciencia de construir un país mejor», señaló.
Un mensaje político y de futuro
Rodríguez también aprovechó el acto para trazar una línea entre el legado de su padre y el momento actual que vive Venezuela. «Aquí están sembradas las ideas de nuestros héroes, de nuestras heroínas y también de nuestros mártires, marcando futuro, y es un futuro mejor para Venezuela», afirmó.
La presidenta llamó a dejar atrás lo que calificó como factores que han causado daño al país y reafirmó el compromiso de continuar trabajando por una Venezuela que «transite un espacio democrático, pacífico, en tranquilidad, de desarrollo, de prosperidad, de felicidad social para nuestro pueblo».
«Con el ejemplo de nuestro padre, con la referencia histórica imborrable de nuestro padre Libertador, nosotros seguiremos rumbo junto al pueblo venezolano», concluyó Rodríguez.

