Hoy, en la Solemnidad de estos dos grandes pilares de la Iglesia, nuestra comunidad de Guatire recibió un mensaje profundo que toca directo al corazón de nuestra realidad. Tras los momentos difíciles y el susto del reciente sismo —que nos recordó lo vulnerables que somos—, la homilía nos dejó un llamado claro: la fe se demuestra en la caridad.
No estamos solos, y hoy más que nunca nos necesitamos los unos a los otros. El llamado en Venezuela es a convertirnos en las «columnas» que sostengan a los hermanos más afectados:
Seamos el abrazo que calma el miedo del vecino.
Seamos la mano extendida que ayuda a levantar los escombros o a compartir el pan.
Seamos la oración que sostiene al que quedó con el corazón asustado.
Volver al primer amor: Una tradición de gratitud:
El padre César también hizo un llamado especial a la unidad, invitándonos a «volver al primer amor». Recordemos que nuestra amada Parranda de San Pedro (celebrada con tanto orgullo en Guatire y Guarenas) no nació de la fiesta vacía, sino de un milagro, de una profunda acción de gracias a Dios.
Que el eco de los cuatros, las maracas y las cotizas no sea solo folklore, sino el reflejo de un pueblo que sabe agradecer, que sabe unirse en la adversidad y que sale adelante con fe activa.







