Durante su intervención en la segunda discusión del proyecto de la Ley del Cacao en la Asamblea Nacional, el diputado Jesús Germán Faría Tortosa destacó que este instrumento legal tiene como propósito fundamental transformar la realidad del sector, saldar una deuda histórica con los pequeños productores y consolidar la diversificación de la economía venezolana.
Faría Tortosa recordó el peso histórico que tuvo el cacao en las eras colonial y postcolonial, un rol que quedó relegado tras el auge de la era petrolera. Asimismo, enfatizó que ha sido bajo el modelo de la Revolución Bolivariana donde se ha retomado el impulso del sector mediante la gran revolución agraria y la diversificación de las exportaciones.
Superación de las sanciones y protección al productor
El parlamentario explicó que, tras un repunte importante en la producción, el sector se vio afectado por el bloqueo económico y el consecuente descenso de los ingresos nacionales, lo que limitó temporalmente el financiamiento y la asistencia técnica estatal. Denunció que ciertos sectores se aprovechan actualmente de las coyunturas financieras para intervenir en detrimento de los trabajadores del campo.
En este sentido, el diputado defendió la urgencia de la ley para corregir las distorsiones del mercado actual:
«Planteamos esta ley para que, junto al pueblo organizado y las instituciones, no solamente produzcamos y exportemos más, sino que desarrollemos una distribución justa de los recursos que impacte positivamente a los productores y a sus familias, quienes son fundamentalmente los que producen a pequeña escala».
Desarrollo integral y sustentable
El legislador instó a los parlamentarios del debate a profundizar en la lectura del texto legal, asegurando que el proyecto cuenta con mecanismos claros para garantizar que los ingresos generados por el rubro se distribuyan con equidad.
Finalmente, Faría Tortosa subrayó que el documento destaca por su enfoque de desarrollo integral, el cual no solo abarca el crecimiento productivo y económico, sino también el bienestar social y el equilibrio ambiental mediante la protección del ecosistema.
Aseguró que la ley —fruto de un amplio e intenso debate en las últimas semanas— se convertirá en una herramienta estratégica para apalancar la economía rural venezolana y dignificar las zonas donde prevalece este cultivo ancestral.
En desarrollo.

