MARACAIBO. En una emotiva jornada que desbordó identidad y talento, se llevó a cabo la final del festival de la Fundación Gaiteros de Corazón (perteneciente a la Fundación Nacional de la Gaita). El evento reunió a agrupaciones infantiles y juveniles de diversas regiones, consolidando a la gaita zuliana como un motor de transformación social y unión familiar.
El presidente de la Fundación, Endri Méndez, expresó su profunda satisfacción por el impacto del festival en las comunidades:
«Estamos muy felices de ver los rostros de los niños participando en este festival. Un niño que canta es un niño al que le estamos quitando las cosas malas. Tenerlos acá no solo es desarrollarlos musicalmente, sino también como ciudadanos y seres humanos. Un festival une a la familia, a las parroquias y a las comunidades en torno a nuestra cultura», afirmó Méndez.
Asimismo, agradeció el respaldo continuo del Gobierno Nacional y de la vicepresidenta Delcy Rodríguez por dar continuidad a este proyecto creado en 2024, el cual beneficia además a más de 500 gaiteros de amplia trayectoria con programas de alimentación y medicamentos.
Maracaibo: Casa anfitriona y epicentro del renacer gaitero
Méndez extendió un especial agradecimiento a la Alcaldía de Maracaibo y a su equipo por asumir el rol de grandes anfitriones en la logística, seguridad y mantenimiento de los espacios públicos (plazas y canchas) donde se desarrollaron las eliminatorias. “Maracaibo es la cuna de la gaita; es una casa que está limpia, bonita y renaciendo”, destacó, recordando que las 20 agrupaciones finalistas ahora tendrán la oportunidad de grabar en estudio y competir en la categoría infantil de la «Gaita del Año».
Por su parte, Jacobo Di Martino, pieza clave en la organización y acogida de los jóvenes talentos, reafirmó la visión de crecimiento del proyecto, el cual prevé expandirse hacia las instituciones educativas.
«Pescadores de vida» y transformación social
El evento contó con el respaldo de diversas autoridades locales, entre ellas el alcalde del municipio Almirante Padilla, quien junto a representantes de municipios como San Francisco, Cabimas y el Sur del Lago, celebró el éxito de la convocatoria en las 18 parroquias de Maracaibo.
Las autoridades coincidieron en que el festival demostró que «las emociones estuvieron a flor de piel» al ver a la juventud interpretar la «reina de la cultura zuliana». Subrayaron que cada instrumento entregado y cada niño integrado al movimiento se convierte en un «pescador de vida», alejando a los jóvenes de situaciones de peligro y orientándolos hacia la cultura, la educación y la ciencia para construir una sociedad mejor.
Con miras al futuro, la organización ya proyecta una tercera edición del festival con mayor participación, asegurando que, a través de la infancia y la juventud, el presente y el futuro de la gaita están más garantizados que nunca.

