MATURÍN, MONAGAS – Tras el reciente anuncio de ajuste salarial realizado por el Ejecutivo Nacional, los ciudadanos de la capital monaguense han manifestado opiniones divididas que oscilan entre el rechazo por la pérdida del poder adquisitivo y el optimismo enfocado en la cultura del ahorro.
En un sondeo realizado en las principales calles de Maturín, un sector de la población calificó la medida como «negativa», argumentando que el incremento no cumple con las expectativas de la clase trabajadora. «Lo que queremos es un salario digno por lo que se trabaja; el sistema de bonos no incide realmente en los beneficios que el trabajador merece», señaló uno de los consultados.
Impacto en los precios y la canasta básica La preocupación por la inflación inmediata fue un punto común entre los entrevistados. Algunos ciudadanos denunciaron que el ajuste ha tenido un efecto contraproducente al disparar los precios de los productos básicos. «En vez de beneficiar, ha perjudicado porque ha incrementado los precios. Cuando vamos al comercio la realidad es otra; la canasta básica supera con creces la realidad del salario», afirmaron.
Perspectiva desde la administración pública Por otro lado, funcionarios del sector público ven en esta medida un incentivo para fortalecer la labor institucional en tiempos de dificultad. Para este sector, el ajuste representa un «empuje» para continuar con el esfuerzo diario en la gestión pública.
Asimismo, algunos testimonios invitaron a la ciudadanía a asumir una postura de «microempresarios» de su propio ingreso. «Debemos aprender a ser administradores de nuestro salario; la clave está en el ahorro y en ver el lado positivo para poder salir adelante», sugirió un ciudadano consultado.
La encuesta refleja un panorama complejo en Monagas, donde la principal demanda sigue siendo la estabilización de los precios para que cualquier ajuste se traduzca en una mejora real del bienestar familiar.
Por: Alexis Abreu

