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En una demostración de solidaridad sin precedentes, los habitantes de la ciudad de Maturín se unieron en una conmovedora caminata bajo la consigna «No al maltrato animal». La movilización, que recorrió las principales arterias viales de la capital monaguense, tuvo como objetivo principal denunciar la matanza indiscriminada de animales que ha venido ocurriendo en diversos sectores y urbanizaciones de la entidad.
El recorrido inició en la Plaza Bomba de Los Guaritos, desde donde cientos de ciudadanos, proteccionistas y animalistas marcharon por la avenida Universidad y la avenida Juncal. Con pancartas en mano cargadas de mensajes de amor, respeto y justicia, la caminata culminó en la sede del Ministerio Público, donde se consignó un documento formal ante las autoridades.
El abogado Luis Díaz informó que la acción legal busca dar respuesta a las múltiples denuncias de maltrato registradas recientemente.
«Vamos hoy a la Fiscalía del Ministerio Público a consignar un documento y la denuncia avalada por integrantes de la Asociación de Protectores de Animales del Estado Monagas, animalistas y voceros que exigen respeto por la vida», señaló Díaz.
Por su parte, Angélica Oliveros, directiva de Animalandia, reconoció el apoyo que ha brindado la Fiscalía, pero enfatizó la necesidad de una mayor organización ciudadana. «Hay muchos animales que aparecen muertos a diario en barrios y avenidas. Esto no es un espectáculo, hay que darle un parado. Una mascota es un miembro de la familia y su pérdida duele tanto como la de un ser querido», aseveró.
Uno de los testimonios más desgarradores fue el de Beatriz Lima, conductora del programa Animalandia y vocera de la comunidad de Negro Primero. Lima recordó la matanza masiva ocurrida en diciembre del año pasado en su sector, donde sus propios perros fueron envenenados durante sus paseos diarios.
Durante la jornada, los nombres de Cátire, Orio y Veche —perros comunitarios muy queridos por sus vecinos— fueron recordados como símbolos de esta lucha. «Estamos pidiendo justicia por cada uno de ellos. Todos los animales deben estar sujetos a una vida libre de violencia; son seres vivos que merecen vivir en armonía con los humanos», expresó Lima.
La actividad cerró con un llamado a la conciencia colectiva. Según expresaron los participantes, el maltrato animal no es un hecho aislado, sino una problemática que afecta la sensibilidad y el tejido de la sociedad en su conjunto.
Con esta movilización, Maturín se suma a las ciudades que se pronuncian firmemente en defensa de aquellos que no tienen voz, esperando que las autoridades agilicen las investigaciones y apliquen las sanciones correspondientes para detener esta ola de violencia hacia la fauna doméstica y comunitaria.
Alexis Abreu | Periodista

